Hacia el 350 a.C. Roma, con un territorio restringido a la zona del Lacio, no podía llegar a imaginarse que, en menos de un siglo, se apoderaría de toda Italia. Este proceso de expansión estuvo marcado por dos etapas claramente diferenciadas:

-las guerras samnitas y

-la conquista de la Magna Grecia.

1.      Las guerras samnitas.

Los samnitas, pueblo asentado al sur de los Apeninos, invade las llanuras limítrofes. Surge así el enfrentamiento con Roma, en tres etapas:

*La 1ª Guerra Samnita y la Guerra Latina (343-338 a.C.):

Roma acude en ayuda de Capua, ciudad de Campania, acosada por los samnitas. Pero los latinos no ven con buenos ojos este avance de Roma, y le declaran la guerra. Roma vencerá.

 

*La 2ª Guerra Samnita (328-304 a.C.):

El ejército romano es atrapado por los samnitas en el desfiladero de las Horcas Caudinas. Roma sufrirá una afrentosa derrota. Después, mediante la creación de colonias en la frontera con el Samnio, se impondrá de nuevo. En 304 a.C. los samnitas firmarán la paz.

*La 3ª  Guerra Samnita (298-290 a.C.):

Roma invade nuevamente el Samnio. Los samnitas se alían con los etruscos y galos. Pero son derrotados por Roma.

            Italia es ya casi toda romana: desde el valle del Po hasta Lucania septentrional.

 

 

2.      La conquista de la Magna Grecia.

En el 282 a.C. los habitantes de Turios, en conflicto con las ciudades vecinas, piden la intervención de Roma. Ésta pasará a patrullar las costas del golfo de Tarento, y acabará declarándole la guerra a esta ciudad en 281 a.C.

El rey Pirro, del Epiro, acudirá en ayuda de Tarento. El ejército romano y el de Pirro se enfrentan en Heraclea. Los romanos fueron derrotados, aunque los griegos también sufrieron importantes derrotas.

El segundo enfrentamiento fue en Asculum, con resultado nuevamente favorable a Pirro.

La tercera y última batalla que libra Pirro en Benevento contra el ejército romano se saldó con la victoria absoluta de éste.

            Pirro volvió al Epiro y Tarento fue tomada en 272 a.C. Dos años después se completó la conquista del sur de Italia con la toma de Reggio.

A partir de aquí comenzó la unificación política de Italia, en la que jugó un papel decisivo la fundación de nuevas colonias.

Por otra parte, en este período Roma estrecha sus contactos con el mundo griego. En consecuencia, sufrirá un rápido proceso de helenización: adopción de divinidades griegas, motivos arquitectónicos y ornamentales griegos, nombres griegos, costumbres griegas, modelos griegos de acuñación de monedas, etc.